Durante su encuentro con los miles de voluntarios que hicieron posible su visita a España, el Papa León XIV puso el foco en una palabra poco habitual en los debates actuales: la gratuidad. A partir de su invitación a ser «levadura de gratuidad» en medio del mundo, este artículo reflexiona sobre el valor del servicio desinteresado, la gratitud y la capacidad de darse a los demás. Una propuesta especialmente sugerente para la educación, llamada no solo a formar personas competentes y exitosas, sino también capaces de servir, agradecer y descubrir que las realidades más importantes de la vida no se compran ni se intercambian: se reciben como don y se entregan gratuitamente.